¿Cómo está evaluando la región el transporte público?

Por Jaime Lindh
Coordinador de Opinión Pública de Fundación P!ensa

Este es el cuarto año que realizamos la Encuesta de Calidad de la región de Valparaíso. En este sentido, el estudio concibe la calidad de vida desde una perspectiva multidimensional, explorando diversos aspectos tales como lo laboral, la salud y educación, la seguridad, el equipamiento urbano, el transporte público, los servicios básicos yla satisfacción con la vida.

Ahora bien, este año hay un punto que nos ha llamado profundamente la atención: la consolidación de una tendencia hacia un transporte público cada vez peor evaluado. Muestra de aquello, por un lado, está en que el 2014 un 45% de la región aprobaba la calidad del transporte urbano y un 49% del interurbano. No obstante, tras tres años de bajas, en el 2017 estas cifras alcanzan un 27% y 29% de aprobación. Por otro lado, las personas evalúan de peor forma la frecuencia del transporte: en el 2014 la aprobación de este ítem en el ámbito urbano e interurbano era de 50% y un 49% respectivamente. Sin embargo, hoy en día los números caen a un 28% y un 27%.

La región no solamente es más crítica con el sistema de transporte, sino que también manifiesta que la congestión vehicular les está afectando su diario vivir. En el 2014 un 30% sostenía que los tacos les generaban un perjuicio a su día a día, mientras que en el 2017 está cifra aumenta a un 46%. Es decir, en sólo cuatro años vemos cómo ha cambiado la realidad regional: de prácticamente 1 cada 3 personas afectada por la congestión, hoy pasamos a una tasa de 1 cada 2 personas.

Estos resultados refuerzan la idea de que la movilidad deben estar entre las primeras prioridades de las autoridades regionales y sectoriales. Si bien hay múltiples proyectos en carpeta, esperemos que en el corto plazo exista la voluntad y los recursos para hacer de éstos una realidad.

*Publicada en El Mercurio de Valparaíso el 26 de noviembre de 2017