El desafío de avanzar en transparencia y probidad

Por Jaime Lindh
Coordinador de Opinión Pública Fundación P!ensa

En materia de transparencia y probidad la radiografía que reveló la Encuesta de Opinión Política (2018) es alarmante. La región tiene una percepción respecto a los asuntos públicos en que prevalece la corrupción y malas prácticas. Un 81% cree que la corrupción es alta en el país, un 62% en la región y un 49% en su ciudad. Además, de las 20 organizaciones públicas y privadas evaluadas en esta materia, sólo los Bomberos y las Juntas de Vecinos son percibidas mayoritariamente como instituciones probas. En contraste, 15 entidades tienen una tasa de corrupción superior al 40%, alcanzando en algunos casos una cifra superior al 70%.

Frente este escenario, la pregunta es cómo avanzar. Una primera alternativa es la transparencia y el acceso a la información pública. Respecto a este punto, la Encuesta P!ensa nos muestra que hubo un aumento significativo en el conocimiento de la Ley de Transparencia (de un 29% a un 41%). Ahora bien, el porcentaje de personas que desconoce de esto instrumento sigue siendo importante (59%). Por otra parte, hay un desafío en cuanto a la utilidad y usabilidad de la información que se transparenta, lo cual se refleja que tan sólo el 26% de las personas que conoce la Ley de Transparencia declara haberla usado alguna vez en su vida.

Una segunda medida se relaciona con fomentar el control democrático. Esto se puede plasmar en un marco institucional que incentive la denuncia ciudadana por eventuales malas prácticas. La Comisión Engel durante el 2015 propuso crear un sistema de protección a denunciante de corrupción para la recepción de acusaciones de forma anónima, a través de un fortalecimiento del portal ciudadano de la Contraloría. Discutir sobre este tema parece pertinente toda vez que la Encuesta P!ensa nos muestra que tan sólo 1 cada 3 personas que se ha visto afectado por actos de corrupción lo ha denunciado.

La mala percepción ciudadana es un hecho. Es fundamental ahora que como región nos tomemos en serio el desafío que tenemos en transparencia y probidad.