EDUCACIÓN CÍVICA: DE ESPECTADOR A PROTAGONISTA

Han pasado ya 16 años desde que la asignatura Educación Cívica fue eliminada como tal del currículum escolar nacional y señales diversas nos hacen cuestionar la necesidad de reflexionar sobre esta medida.

El informe sobre la Auditoría a la Democracia del PNUD reafirma la idea de que la legitimidad política no sólo se refiere a una dimensión institucional sino que además, se requiere el reconocimiento de tales procesos, siendo percibidos como inclusivos y participativos por los actores sociales y la ciudadanía. Informe que señala además, que el acceso a contenidos específicos de ciudadanía pareciera ser inequitativo y que la calidad de la educación sobre esta materia no compensa las diferencias entre los alumnos derivada de su origen socioeconómico.

Esta idea fuerza afloró nuevamente hace unas semanas en el Diálogo Regional de la Comisión Asesora Presidencial para la Descentralización y Desarrollo Regional y en el Seminario sobre Descentralización en el Encuentro Regional Empresarial.

La idea de descentralización exige la existencia de capacidades políticas locales y ciudadanía consciente de sus derechos y obligaciones a nivel comunitario.

Si pensamos que la democracia supone participación, ejercicio de derechos, obligaciones y libertades, creemos que es necesario incorporar en la Educación Media la asignatura de Formación de Competencias Ciudadanas de forma independiente. Es necesario repensar la enseñanza en aula que abarca la preparación de jóvenes para pararse frente a la vida, entender y asumir un rol como ciudadanos y formar parte de sociedades democráticas. Debe existir una visión integradora de la participación política que va más allá de la ciudadanía.

Además, se deben dar las herramientas para participar de la política nacional utilizando las instancias y vías institucionales, como son: las elecciones directas de autoridades (ampliadas recientemente a CORES y posiblemente a Intendentes),Oficinas de Información, Reclamos y Sugerencias; Comisión Defensora Ciudadana y Transparencia; Participación Ciudadana en la gestión pública (Ley 20.500); Consejos de la Sociedad Civil, Consultas Ciudadanas, Participación Ciudadana en el SEA, entre otras.

Sabemos que no toda la formación ciudadana se obtiene en la escuela, pero  sí es importante su desarrollo dentro de esta esfera social. Lo fundamental es fomentar una certera  participación de la vida en comunidad, la valoración de la dignidad y el respeto como pilar de los derechos fundamentales, el compromiso con el bien común y la naturaleza.