Escasez hídrica y gobernadores regionales

Maximiliano Duarte
investigador

Las medidas para combatir la escasez hídrica debiesen ocupar un lugar especial en los programas que -por ley- deberán presentar los aspirantes a gobernadores regionales junto a sus declaraciones de candidatura. Hasta ahora el foco ha estado puesto en la construcción de más embalses, como han dejado entrever las declaraciones de algunas autoridades. Sin embargo, y siendo realistas, la experiencia de los últimos años respecto al retraso en la materialización de este tipo de obras –como ha ocurrido, por ejemplo, con el embalse Catemu- amerita la búsqueda de soluciones menos convencionales.

La privilegiada ubicación geográfica de nuestra región es razón suficiente para pensar en una estrategia de desarrollo más sofisticada que no implique apostar todas las fichas a la carta de los embalses. En esta línea, especial relevancia adquiere el proyecto conocido como “Canal de la prosperidad”, el cual permitirá traer agua desde Santiago hacia el valle de Casablanca. Por su parte, la instalación de plantas desalinizadoras también se ha sugerido como una medida para enfrentar la crisis en un largo plazo, teniendo en cuenta que la escasez de lluvia será un fenómeno cada vez más agudo producto del cambio climático;  y si bien esta opción goza de mala fama debido al impacto ambiental que produce la descarga de salmuera en los ecosistemas marinos, una discusión con altura de miras debiese considerar esta alternativa bajo la premisa de que se emplee la tecnología adecuada para mitigar sus efectos adversos. Asimismo, la viabilidad de una carretera hídrica que traslade agua desde el sur o la implementación de medidas para racionalizar el uso del agua, como la tecnificación del riego, suponen una mirada más amplia que se aleja de la rigidez de las soluciones del siglo pasado.

Lo anterior es solo una muestra de posibles medidas, entre otras, que podrían darle un impulso significativo a la región y que nos permitiría prevenir las catastróficas consecuencias de las que hoy somos testigos. Por lo mismo, la próxima elección de gobernadores regionales debe ser vista como una oportunidad para poner sobre la mesa todas las opciones y confrontar las distintas propuestas de desarrollo. En este contexto, es de esperar que los candidatos al sillón regional estén a la altura del desafío que supone el nuevo escenario climático para que, una vez electa la autoridad, comencemos a trabajar en las soluciones del mañana.

*Publicado en El Observador el 13 de septiembre de 2019.