El fantasma del hospital de Marga Marga

Gonzalo García Cañete
Investigador

Junio del 2014 es el mes y año en que la Presidenta Michelle Bachelet, comprometió la construcción del hospital Marga Marga y el biprovincial de Quillota-Petorca. Mientras este último tiene un importante avance de más del 40%, el segundo, cuyo inicio de construcción estaba comprometido para el año 2015, aún no tiene nada.

En este complejo escenario, en donde prácticamente ha pasado de todo, desde licitaciones desiertas hasta adjudicaciones por sobre el monto original del proyecto. Es que la comunidad de Marga Marga, especialmente la de Quilpué, ha sido la más golpeada en cuanto a los beneficios que, de haberse cumplido las fechas originales, deberían haber gozado al contar con un centro de salud en su territorio provincial. Al no contar con este hospital, la percepción es que la salud va de mal en peor para ese sector de la población de nuestra región.

Lo anterior es posible de inferir si se revisan los resultados de la VI encuesta de calidad de vida de Fundación P!ensa. Si un observa solo dos datos relevantes, uno indica que un 63% de las personas encuestadas de Quilpué evalúa negativamente el acceso a los servicios de salud. Luego, El segundo dato que evalúa la calidad de los servicios de salud, nuevamente, un 69% de los encuestados de la misma comuna evalúa negativamente este ítem. Ambos Datos en comparación con el año anterior.  Sin ir más lejos, en la dimensión de salud, en su conjunto, para aquella comuna ha bajado de 352 puntos a 294 de un año a otro.

Entonces, lo que sucede en materia de salud para la provincia de Marga Marga y sus cuatro comunas, es una constante y grave mala noticia a la cual hay que poner algún tipo de coto, sobre todo en esta situación país. ¿Cómo es posible que las autoridades del gobierno regional no puedan acelerar las soluciones? ¿Cómo es posible que a casi seis años de comprometida esta nueva infraestructura, aun no tenga siquiera la primera piedra? Es cierto que no es responsabilidad solo de este gobierno, qué duda cabe al respecto. Sin embargo, es impresionante la incapacidad de generar soluciones a los problemas que aquejan a este tipo de proyectos que son de gran envergadura, pero a su vez tan necesitados por la ciudadanía.

Es de esperar que las autoridades, esta vez, estén a la altura de sus cargos y puedan de una vez y para siempre golpear la mesa, exigir cumplimientos y acelerar esta construcción tan necesaria para las personas que habitan Marga Marga. Pues de esa manera, cumpliendo lo proyectado por el Estado es que también se ayuda a atenuar los dolores que nuestra región tiene en materia de salud y que urgen ser sanados.

*Publicado en El Observador el martes 7 de enero de 2020.