Lo que no se mide, no se ve

Por Jaime Lindh
Coordinador de Opinión Pública Fundación P!ensa

La encuesta P!ensa18 es un esfuerzo mancomunado entre la Fundación P!ensa y la Caja 18 para revelar cómo es percibida la calidad de vida en la región por la ciudadanía. En un primer momento, el estudio mostraba malas noticias. En concreto, una visión muy crítica sobre el equipamiento urbano; una mirada cada vez más negativa al transporte público (frecuencia, calidad y precios); una mayor sensación de inseguridad, especialmente en los espacios comunes, y un sistema de salud transversalmente desaprobado (tiempos de espera, acceso y calidad).

No obstante, la encuesta P!ensa18 también nos revela buenas noticias. En primer lugar, un mayor optimismo en lo laboral. Tras la caída que experimentó está dimensión en el 2015, vemos que, en el presente año, en la región evaluamos mejor la estabilidad, la compatibilidad con la vida familiar, la seguridad y los salarios asociados a nuestros trabajos. En segundo lugar, la evaluación positiva continúa en los servicios para la vivienda, en donde el agua potable, el alcantarillado, la electricidad y el retiro de basura han tenido, de manera constante, altos niveles de aprobación por parte de la ciudadanía. Y, en tercer lugar, observamos un importante nivel de bienestar individual, en cuanto a las libertades que se tienen para tomar decisiones, la salud física y mental.

Si bien estas últimas cifras no implican que estemos necesariamente cercanos al óptimo en materia laboral o en los servicios para la vivienda, sí permiten –al menos en la región- rechazar la hipótesis sobre la existencia de un malestar ciudadano generalizado. “Lo que no se mide, no se ve”, decía un querido profesor universitario. Pues, la encuesta P!ensa18 nos permite ver que los desafíos mayores están en salud, movilidad y ciudad.

*Publicada en El Mercurio de Valparaíso el 10 de diciembre de 2017