Un metro que se extiende: Desafíos para el transporte local

Gonzalo García
Investigador

En la última cuenta pública, el Presidente Sebastián Piñera indicó que se está avanzando en la extensión del metro desde Limache hasta La Calera, aunque no sabemos a qué se refería exactamente con “se está avanzando”. Sin lugar a dudas, el avance es una gran noticia para quienes viven en las comunas que se verían beneficiadas por la ampliación de este transporte, pues realiza un importante aporte en conectar a esta parte de la región. En rigor, se mejoraría la calidad de vida de los habitantes de dichas comunas, ya que, no cabe ninguna duda que el tren disminuiría el tiempo de traslado de sus habitantes, descongestionaría las vías locales, además contaminaría menos. Es decir, hay una serie de beneficios que son perceptibles de manera inmediata y otros a mediano-largo plazo, como el positivo impacto en las pequeñas economías de estas comunas.

 Pero, ¿es la extensión del metro una condición necesaria para que la comunidad favorecida esté efectivamente conectada? Naturalmente es necesaria, pero, no es condición suficiente que el metro se expanda para que la comunidad se favorezca con una mayor movilidad. El alcance de este beneficio puede ser aún mayor si se realizan una serie de mejoras o cambios en los otros medios de transportes que se usan habitualmente. Por ejemplo, que las micros o colectivos modifiquen sus recorridos para acercar a quienes viven más lejos de las eventuales estaciones de metro para que puedan usarlo. Ejemplo de lo anterior es el funcionamiento de ciertas líneas de transporte que unen el interior de Limache con la estación del mismo nombre.

Otra medida que valdría la pena considerar es la de iniciar un pilotaje de cambios tecnológicos en las formas de pago del transporte local, implementando tecnologías que han demostrado ser exitosas en nuestro país y el resto del mundo. A modo ejemplar, MERVAL, hace mucho tiempo que tiene su tarjeta de pago. Si se lograra extender a las micros y/o colectivos, se incentivaría más aún el uso del transporte público, sobre todo, si es acompañado de beneficios como tarifas integradas, por ejemplo, cuando se use la combinación microbús+metro o viceversa.  A partir de ese hito, la tecnología de pago se podría comenzar expandiendo a otras partes de la región.

Estas oportunidades de mejoras y muchas otras posibles, se pueden hacer realidad si las autoridades locales, los privados, las autoridades regionales y las comunidades logran converger en que lo informado por el Presidente en la cuenta pública pasada, es una ventana de oportunidades que se abre ante el tan anhelado sueño del metro hasta La Calera. Una buena planificación territorial del servicio de transporte público puede amplificar y mejorar considerablemente los beneficios que traería consigo esta posible expansión del metro y podría ser el comienzo de un gran cambio en nuestro transporte publico regional.

*Publicada en El Observador el 11 de junio de 2019.