Todo empieza en el municipio

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Por Pedro Fierro Zamora
Director de Estudios Fundación P!ensa

Hace algunos días P!ensa lanzó la tercera versión de su Encuesta de Opinión Política.

¡Otra encuesta más! Dirá usted. La verdad es que sí, pero esta es un poco distinta. Si bien es cierto que en años electorales parecen haber más estudios de opinión que candidatos felices, muy pocas veces podemos obtener resultados que sean representativos a un nivel subnacional, lo que es especialmente atractivo cuando se preguntan temáticas locales.

La encuesta de P!ensa considera más de 1600 casos presenciales de las 10 comunas más populosas de la región de Valparaíso, lo que permite explorar realidades pocas veces consideradas. En este contexto, en la última versión del estudio pudimos enterarnos (o a estas alturas confirmar) que 4 de cada 5 porteños declaran no conocer a su propio intendente. Esta cifra se vuelve aún más desconcertante cuando nos percatamos de que el alcalde con menor conocimiento alcanza un elevado 94%.

Es cierto que un intendente no está para ser conocido (menos si consideramos que aún son designados). También es cierto que la comparación con un alcalde es odiosa, en cuanto los jefes comunales son figuras especialmente populares. Sin embargo, de este simple hecho se desprenden, al menos, dos situaciones destacables.

La primera dice relación con el precario vínculo que existiría entre el gobierno regional y los ciudadanos. Sólo un 7% de habitantes se sienten cercanos a su intendencia, lo que habla de una capa administrativa que, por distintos motivos (recursos, competencias, eficiencia), parece absolutamente desconectada de la vida local.

La segunda situación destacable se relacionaría con las municipalidades. En contraste con la institucionalidad regional, la administración local parece tener una especial importancia para la ciudadanía. Al respecto, es interesante que el 51% de los encuestados considere que los alcaldes son la autoridad más capacitada para solucionar los problemas que les afectan (incluso más que el propio gobierno central). En esta línea, resulta incomprensible que los municipios sigan siendo los grandes ausentes en la discusión descentralizadora, sobre todo cuando contamos con dos candidatos presidenciales que se dicen profundamente regionalistas.

Pese a que la elección de intendentes se encuentra banalizada por el cosismo político electoral, sigue siendo sensato considerarla como un detonante de políticas de desarrollo territorial. Sin embargo, debemos reconocer de una vez por todas que sin municipalidades fortalecidas nunca podremos acercar las estructuras políticas a la ciudadanía. Ahí parece estar la clave de cualquier proceso descentralizador.

Publicado en el Diario Financiero el 6 de Mayo de 2017

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