Pobreza: ¡Alerta, la curva se quebró!

Por Gonzalo García Cañete

Investigador de Fundación Piensa

Este lunes recién pasado la Casen, encuesta encargada de medir la pobreza en el país, arrojó sus nuevos resultados. Estos no son alentadores, ya que Chile, por primera vez, se ve enfrentado al crecimiento de la pobreza unidimensional. Dicho de otra forma, hoy los pobres, si los medimos por ingreso – aquellos que no alcanzan a cubrir sus necesidades con la plata que entra al hogar- son más pobres.

La Casen estaba planificada para ser ejecutada el año 2019, sin embargo, el estallido social ahogó los planes y, después, la pandemia los lapidó.  Esta encuesta históricamente se había realizado cara a cara, es decir, un encuestador o encuestadora iba a los hogares presencialmente a entrevistar a las personas seleccionadas. Pero para esta versión se utilizaron dos métodos: cara a cara y vía telefónica. Por esta razón (y otras) la Casen 2020, como instrumento de medición, hace complejo generar comparaciones con las anteriores encuestas.

Por otra parte, desde 2013 en adelante, se había comenzado a medir de otra forma la pobreza en Chile. Se buscaba atender a los cambios que esta había sufrido, lo que con la medición unidimensional ya no era posible capturar. Se comenzó a medir la pobreza multidimensionalmente, es decir, se puso hincapié en considerar ciertos elementos que nos hacen pobre y que no necesariamente pasan por los ingresos. Hablamos de redes de apoyo, educación, vivienda y salud, entre otros. Es ciertamente lamentable que no tengamos estos parámetros en la evaluación actual.

Dicho lo anterior, atendamos sus resultados. La última Casen nos muestra que la pobreza unidimensional está en un 10.8%, mientras que en el año 2017 era de un 8.6%. Es decir, hoy hay un 2.2% más de pobreza unidimensional. ¿En qué se traduce esto? Pues en 2.112.185 personas pobres, de las cuales 831.232 viven en pobreza extrema. Tristemente, no hay precedentes para el Chile democrático en donde la pobreza haya aumentado. En otras palabras, la curva de pobreza de nuestro país se quebró hacia arriba.

No cabe duda de que son los resultados más dolorosos del último tiempo, leer la Casen 2020 entre tantos números y porcentajes, es duro. Los menores de 3 años son el grupo más pobre, la pobreza extrema aumentó casi al doble. En fin, nada alentador. Esta situación se vuelve aún más preocupante cuando se alerta que, probablemente, la pobreza multidimensional (de la cual, como dije anteriormente, no tenemos información) pueda estar sobrepasando los 30 puntos porcentuales.

Por lo tanto, el desafío que tiene el Estado es en extremo urgente. Debe estar orientado a buscar a los 2.112.185 pobres de nuestro país, identificarlos y determinar qué tan severa es la situación en que viven, para poder ayudarlos y sacarlos de dicha condición.

Después de todo, no se trata solamente de buscar trabajo para salir de la pobreza -como dijo equivocadamente un ministro- sino que es necesario una batería de propuestas y de políticas públicas focalizadas, que permitan atacarla rápidamente para tratar de volver al ritmo decreciente que habíamos tenido en las últimas décadas. La pobreza no se puede convertir en una pandemia sin control, porque, si eso sucede, las expectativas de un Chile mejor se hacen más inciertas y complejas para todos y todas.

*Publicada por Cooperativa el 12 de julio de 2021